Martes, 22 de abril de 2008
Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!
¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!
Así terminaba una de las proclamas posteriores al fusilamiento de trabajadores que reivindicaban la jornada de 8 horas en 1886, y que da origen al recuerdo en el día internacional del trabajador que se celebra el 1 de Mayo.
Hoy en día aquellas luchas nos parecen lejanas, y trasladadas a este mundo virtual en muchos casos ajenos.
Para mí no es así.
Creo sinceramente que el carácter de aquellas protestas tiene plena vigencia en este negocio que se han empeñado en etiquetar Web 2.0.
Las grandes empresas y proveedores dominan a su antojo este mundo, instalados en sus plataformas y buscadores. Nos ofrecen servicios "gratuitos" que se nutren de nuestro trabajo, conocimiento, ilusiones y bajezas. No se nos tiene en consideración fuera de las macro-cifras, las estadísticas, los ingresos por publicidad y la influencia que ganan. Permiten contenido que pueda dañar a las personas, como en el caso de la anorexia, con el mismo descaro que eliminan al que queramos acceder porque dicen que les pertenece y lo protege la ley. Eliminan el mismo cuando consideran que atenta contra su negocio, o discute su primacía, como aúpan a quien los adulan. Censuran lo que no les parece bien. Priman su marketing y la creación de necesidades inexistentes en forma de nuevos aparatos y servicios, y ocultan y complican el acceso a la cultura y las reivindicaciones sociales. Se pliegan a los gobiernos y a las multinacionales, y no al deseo de los pueblos y las personas.
Internet y la web 2.0 no es un mundo libre. Es un mundo de esclavos, y de privilegiados.
Pero la verdad es esta. Sin nosotros no son nada. Montones de hierro y cables apilados. Nada.
No escuchan nuestra voz porque somos insignificantes, y nos diluimos entre tantos y tantos que utilizan sus herramientas. No estamos unidos, ni nunca lo estaremos, y de ello se aprovechan.
He pensado que en este mundo virtual puesto que de tan poco vale gritar a quien no quiere oír, lo mejor es recordarles por un día, que detrás de todo esto hay personas, y que la mejor manera de hacerlo es durante un solo día no usar nada de lo que nos venden como libertad, para demostrarles que uno sí es libre.
Yo el día 1 de Mayo no usaré nada de esta Web 2.0 de privilegiados y empresas. Un día de silencio, un día sin blogs, sin videos de Youtube, sin fotos de Flickr, sin Live Spaces, ni Twitter, ni nada.
Así conseguiré recordar cómo eran las cosas antes de todo esto, y quizás hacérselo recordar a más de uno. Un día de silencio no es nada comparado a lo que se recuerda el 1 de Mayo. Seguramente no sirva absolutamente de nada, ni nadie lea o secunde esto, pero creo como dijo Gandhi, que si uno quiere cambiar el mundo, debe empezar por cambiarse el mismo.
Y por algo hay que empezar.
¿Y tú que opinas?
Por: Marcelino Madrigal | Blogosfera | Comentarios (0) | Referencias (0)
Martes, 22 de abril de 2008
Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!
¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!
Así terminaba una de las proclamas posteriores al fusilamiento de trabajadores que reivindicaban la jornada de 8 horas en 1886, y que da origen al recuerdo en el día internacional del trabajador que se celebra el 1 de Mayo.
Hoy en día aquellas luchas nos parecen lejanas, y trasladadas a este mundo virtual en muchos casos ajenos.
Para mí no es así.
Creo sinceramente que el carácter de aquellas protestas tiene plena vigencia en este negocio que se han empeñado en etiquetar Web 2.0.
Las grandes empresas y proveedores dominan a su antojo este mundo, instalados en sus plataformas y buscadores. Nos ofrecen servicios "gratuitos" que se nutren de nuestro trabajo, conocimiento, ilusiones y bajezas. No se nos tiene en consideración fuera de las macro-cifras, las estadísticas, los ingresos por publicidad y la influencia que ganan. Permiten contenido que pueda dañar a las personas, como en el caso de la anorexia, con el mismo descaro que eliminan al que queramos acceder porque dicen que les pertenece y lo protege la ley. Eliminan el mismo cuando consideran que atenta contra su negocio, o discute su primacía, como aúpan a quien los adulan. Censuran lo que no les parece bien. Priman su marketing y la creación de necesidades inexistentes en forma de nuevos aparatos y servicios, y ocultan y complican el acceso a la cultura y las reivindicaciones sociales. Se pliegan a los gobiernos y a las multinacionales, y no al deseo de los pueblos y las personas.
Internet y la web 2.0 no es un mundo libre. Es un mundo de esclavos, y de privilegiados.
Pero la verdad es esta. Sin nosotros no son nada. Montones de hierro y cables apilados. Nada.
No escuchan nuestra voz porque somos insignificantes, y nos diluimos entre tantos y tantos que utilizan sus herramientas. No estamos unidos, ni nunca lo estaremos, y de ello se aprovechan.
He pensado que en este mundo virtual puesto que de tan poco vale gritar a quien no quiere oír, lo mejor es recordarles por un día, que detrás de todo esto hay personas, y que la mejor manera de hacerlo es durante un solo día no usar nada de lo que nos venden como libertad, para demostrarles que uno sí es libre.
Yo el día 1 de Mayo no usaré nada de esta Web 2.0 de privilegiados y empresas. Un día de silencio, un día sin blogs, sin videos de Youtube, sin fotos de Flickr, sin Live Spaces, ni Twitter, ni nada.
Así conseguiré recordar cómo eran las cosas antes de todo esto, y quizás hacérselo recordar a más de uno. Un día de silencio no es nada comparado a lo que se recuerda el 1 de Mayo. Seguramente no sirva absolutamente de nada, ni nadie lea o secunde esto, pero creo como dijo Gandhi, que si uno quiere cambiar el mundo, debe empezar por cambiarse el mismo.
Y por algo hay que empezar.
¿Y tú que opinas?
Por: Marcelino Madrigal | Blogosfera | Comentarios (0) | Referencias (0)
Martes, 22 de abril de 2008
Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!
¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!
Así terminaba una de las proclamas posteriores al fusilamiento de trabajadores que reivindicaban la jornada de 8 horas en 1886, y que da origen al recuerdo en el día internacional del trabajador que se celebra el 1 de Mayo.
Hoy en día aquellas luchas nos parecen lejanas, y trasladadas a este mundo virtual en muchos casos ajenos.
Para mí no es así.
Creo sinceramente que el carácter de aquellas protestas tiene plena vigencia en este negocio que se han empeñado en etiquetar Web 2.0.
Las grandes empresas y proveedores dominan a su antojo este mundo, instalados en sus plataformas y buscadores. Nos ofrecen servicios "gratuitos" que se nutren de nuestro trabajo, conocimiento, ilusiones y bajezas. No se nos tiene en consideración fuera de las macro-cifras, las estadísticas, los ingresos por publicidad y la influencia que ganan. Permiten contenido que pueda dañar a las personas, como en el caso de la anorexia, con el mismo descaro que eliminan al que queramos acceder porque dicen que les pertenece y lo protege la ley. Eliminan el mismo cuando consideran que atenta contra su negocio, o discute su primacía, como aúpan a quien los adulan. Censuran lo que no les parece bien. Priman su marketing y la creación de necesidades inexistentes en forma de nuevos aparatos y servicios, y ocultan y complican el acceso a la cultura y las reivindicaciones sociales. Se pliegan a los gobiernos y a las multinacionales, y no al deseo de los pueblos y las personas.
Internet y la web 2.0 no es un mundo libre. Es un mundo de esclavos, y de privilegiados.
Pero la verdad es esta. Sin nosotros no son nada. Montones de hierro y cables apilados. Nada.
No escuchan nuestra voz porque somos insignificantes, y nos diluimos entre tantos y tantos que utilizan sus herramientas. No estamos unidos, ni nunca lo estaremos, y de ello se aprovechan.
He pensado que en este mundo virtual puesto que de tan poco vale gritar a quien no quiere oír, lo mejor es recordarles por un día, que detrás de todo esto hay personas, y que la mejor manera de hacerlo es durante un solo día no usar nada de lo que nos venden como libertad, para demostrarles que uno sí es libre.
Yo el día 1 de Mayo no usaré nada de esta Web 2.0 de privilegiados y empresas. Un día de silencio, un día sin blogs, sin videos de Youtube, sin fotos de Flickr, sin Live Spaces, ni Twitter, ni nada.
Así conseguiré recordar cómo eran las cosas antes de todo esto, y quizás hacérselo recordar a más de uno. Un día de silencio no es nada comparado a lo que se recuerda el 1 de Mayo. Seguramente no sirva absolutamente de nada, ni nadie lea o secunde esto, pero creo como dijo Gandhi, que si uno quiere cambiar el mundo, debe empezar por cambiarse el mismo.
Y por algo hay que empezar.
¿Y tú que opinas?
Por: Marcelino Madrigal | Blogosfera | Comentarios (0) | Referencias (0)
Miércoles, 09 de abril de 2008
La Pareja de arriba hace ruidos Una historia en un blog cualquiera
Vivo en un bajo, y es lo que tiene. Conoces al dedillo las actividades fisiológicas del personal que vive encima. No es que me moleste, en absoluto, siempre he dicho que soy un tío con los pies en la tierra. Pero...
Un Día entraron vecinos nuevos. Muy normales. Vestían bien. El trabajaba en el Corte Inglés, ella secretaria. Corteses, educados. Tenían 2 perros y al sacarlos a pasear llevaban bolsas de plástico para recoger los restos.
La pareja de arriba hacía ruidos. Al principio los hacían para follar.
No esta mal. Que disfruten. Los demás vecinos, que por otra parte no conozco de nada, te saludaban y te decían:
- Joer, anoche que fiesta
- Vaya la chica estará contenta, como se lo pasa
Y demás lindezas.
Comentarios de estos que ni vienen a cuento pero eran mayoritarios.
Un día los ruidos del follar fueron cada vez dispersos en el tiempo.
Es normal. En pareja ya se sabe, la rutina, el trabajo, etc.
Los comentarios eran menos, pero eran en la misma dirección.
-" Esa sí que tiene que estar contenta, menuda alegría se ha metido para el cuerpo esta noche ",
En fin.
Y un día solo hubo un ruido enorme. La bronca no se sabe ni porqué ni quien la empezó. Solo un ruido.
El choque del cuerpo contra la pared retembló en mi casa. Supongo que en las de los demás también. Cuando vino la policía a buscar al chico seguía siendo el mismo tipo bien vestido que conocí.
Ahora es ella la que saca sola a pasear los perros y con la bolsa se tapa el ojo oscurecido y creí ver unos puntos en la boca. ¿Los vecinos?. Ningún comentario.
Bueno, alguien me dijo que no se le pasaba a un tal Raúl, que desde que se casó no metía un gol.
Cojones lo que me importa a mi.
Por: Marcelino Madrigal | Blogosfera | Comentarios (0) | Referencias (0)
Miércoles, 09 de abril de 2008
Un mapa de la blogosfera en el año 2008
Hoy, en el 2008, yo propongo este. 
Por: Marcelino Madrigal | Blogosfera | Comentarios (0) | Referencias (0)
Un blog que busca rastros de humanidad en la tecnología
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Online gracias a Bitacoras.com